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Lo que un perfil no le dice
La página de un proveedor muestra lo que el proveedor decidió mostrar. Las fotos pueden ser de otra fábrica, los certificados pueden ser prestados y una comercializadora puede presentarse como fabricante. Nada de eso se ve desde su pantalla.
Cinco verificaciones que importan
- Existencia legal y registro, verificados en fuentes oficiales y no en documentos que envía el proveedor.
- Situación legal: ¿la empresa está activa y hay antecedentes adversos?
- ¿Quién fabrica realmente y dónde está la planta?
- Capacidad: ¿la fábrica puede con su producto y sus volúmenes?
- Quién vende, quién fabrica, quién cobra y quién exporta. Cuando son empresas distintas, necesita conocer a cada una.
Señales de alerta que merecen una revisión
- La dirección de los documentos no coincide con la de la planta.
- El proveedor le pide pagar a una empresa distinta de la que contrató.
- Resistencia a mostrar la planta o a permitir una visita.
- Un catálogo muy amplio de productos sin relación en una sola “fábrica”.
Por qué importa la gente en campo
La validación oficial le dice que la empresa existe. Conocer a la gente, recorrer la planta y negociar en el idioma local le dice cómo funciona. Se necesitan ambas, y la segunda no puede hacerse desde el extranjero.
Después de validar: desarrollar, no solo elegir
Los proveedores que valen la pena pueden entrar a un programa de desarrollo, construido caso por caso alrededor de su producto: evaluaciones, acciones correctivas y seguimiento, para que la calidad se diseñe antes de la primera orden y no se descubra después.